El destino de las tablets


Si en un futuro no muy lejano,
en lugar de su periódico impreso
le llega una tablet,
no se sorprenda.

O sí. Por lo menos finja algo de sorpresa y pretenda que no leyó esta nota. Pero lo más seguro es que por costos y por beneficios, los grandes medios dejarán de utilizar papel y se dirigirán hacia una solución de este tipo. De hecho, es más factible que esto suceda antes que nos lleguen los periódicos con animaciones y audio al estilo del “Daily Prohet” de Harry Potter o los que se sutilmente se sugerían en la película “Minority Report”.

Las razones son las de siempre. ¿Recuerdan lo que sucedió con los reproductores MP3? Al principio eran un lujoso accesorio, símbolo de poder adquisitivo y vanguardia. Hoy, existen dos opciones, la familia iPod de Apple y “los demás”, sin intención de ser peyorativos. En otras palabras, habrá una o dos, máximo tres marcas que dirigirán la tendencia y las demás se confundirán en un mar de posibilidades y diseños que tendrán mucho en común, muchas aplicaciones y variaciones, pero nada que las diferencie en realidad.
Es más, Archos, Asus y Nokia fueron las pioneras en lanzar equipos de este tipo, rudimentarias si las comparamos con las prestaciones de la actual iPad, pero pioneras anónimas y deslucidas en un mercado que ahora exige, pantallas de múltiple contacto, conectividad constante y minimalismo (es decir, no tantos botones abrumadores). Ninguna de estas empresas se puede considerar como un “Trend Setter”, o líder de la tendencia, porque hay una distancia muy grande entre la Archos 5 y la iPad actual y la primera se quedó entre los reproductores multimedia, a pesar de tener posibilidad de navegación y otras funciones, mientras que al llegar la iPad, todos dijeron en coro “¡esa es!”

Por otro lado, hay que considerar que los libros electrónicos también se sacudieron con el ingreso de las iPad. Los Nook de Barnes y Noble, los Kindle de Amazon y los lectores de otras marcas, como Samsung, Sony, entre otras, se enfrentaron al reto que siempre ha impuesto Apple a lo largo de esta década: No se trata sólo del producto en sí mismo, sino de las aplicaciones, los servicios y las alternativas que se puedan utilizar con él.
Y regreso al ejemplo de los reproductores MP3. El asunto no era si tenían radio FM o un terabyte de almacenamiento. El asunto era el equipo más la posibilidad de descargar infinidad de canciones, videos y hasta películas a un costo razonable.
iTunes es el eje del éxito de los iPods, los iPhones y las iPads y ya no sólo sirve para descargar canciones o videos, sino también aplicaciones y servicios.
Finalmente, con la consabida “Ley de Moore” rigiendo la tecnología, es imposible que los costos no bajen, que la tecnología se convierta en un “comodity” y que no haya diferenciador.  Con un agravante en este caso y es que los medios impresos mueven una industria de millones de personas que van desde el leñador que corta los árboles para transformarlos en papel, hasta las rotativas, que se quedan sin sustento lógico para ofrecer sus servicios. Todos ellos se están transformando lentamente en una tecnología arcaica y rústica que a los hijos de los “milenios”, es decir los nietos de los X, les parecerá tan salvaje como a nosotros nos lo parecen los gladiadores romanos.
Se dejará de imprimir en papel y se diseñará para las tablets. Se desaparecerán los estantes de periódicos, revistas y libros y se reducirán a un listado de íconos en un portal Web. Los diseños se acomodarán al tamaño de las pantallas y el formato “tabloide” será algo del pasado.
El papel en lugar de bajar de precio, por el contrario, será más costoso, porque ya no será un recurso abundante – a pesar de lo poco ecológico que es a escalas industriales, como lo consumimos hoy –  y se convertirá en un recurso escaso y por lo tanto lujoso.
Las casas editoriales podrán darse el lujo de regalar las tablets a cambio de una suscripción anual, por ejemplo, porque el costo de estos equipos será muy bajo y posiblemente terminemos con varias tablets rondando la sala, el estudio, la cocina y hasta el baño, las cuales no se “autodestruirán en cinco segundos” luego de que se termine la suscripción y se convertirán en chatarra tecnológica que será difícil de manejar al final de la siguiente década.

No tendrá nada malo finjir sorpresa, pero cuando esto suceda, los medios impresos serán un romántico recuerdo del pasado.

Mientras tanto, les dejo un video para ver cómo será el Daily Prophet” (en inglés) en pocos años.

El Verdadero “Daily Prophet”?

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